Beneficios de la Acetilcisteína (NAC) para la salud del ser humano

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram
beneficios de la acetilcisteina

La inclusión de la NAC en la nutrición diaria genera un sinfín de beneficios al organismo humano.

Diversos estudios a través de los años han demostrado las capacidades preventivas y curativas proporcionadas por este elemento.

La N-Acetil-L-Cisteína (NAC) se ha vuelto indispensable en la vida del ser humano, cumpliendo un rol importante en la producción de glutatión y en el control del estrés oxidativo a nivel sistémico al ser capaz de eliminar diversos radicales libres.

Los efectos de la NAC pueden guardar relación directa con sus poderosas propiedades antioxidantes, así como con la acción indirecta de incrementar los niveles de glutatión.

Por supuesto, los efectos beneficiosos de la NAC son muchos y quizás nos quedemos cortos en este post, aunque algo importante a resaltar es la poderosa sinergia que hace con otros compuestos.

Más allá de los efectos positivos que estamos por desglosar, es necesario recalcar que la NAC es un poderoso coadyuvante que va de la mano con otros suplementos, por lo que los mejores beneficios podrán apreciarse especialmente cuando se use en conjunto con otros nutrientes.

Entre los beneficios más importantes de la NAC, tenemos:

Tabla de Contenido
    Add a header to begin generating the table of contents

     Mejora la función hepática

     

    Como bien se sabe, curar al hígado parece ser una especialidad de la NAC, y no es para menos, dado que tienen similitudes en cuanto a efecto y función.

    El hígado es capaz de procesar todos los radicales libres que entran a nuestro cuerpo y suprimirlos, así como cualquier tipo de reacción oxidativa, al menos en un hígado completamente sano, sin ninguna comorbilidad extra.

    Sin embargo, la gran mayoría de las veces, el tipo de comida que ingerimos y muchos procesos que tienen vida en nuestro cuerpo (como el envejecimiento y el consumo de alcohol) fomentan la producción de estas moléculas nocivas, por lo que nuestro hígado no logra ser suficiente en su eliminación.

    La NAC parece que mejora en gran manera la función hepática, a pesar de que no estemos intoxicados con paracetamol o algún fármaco similar, y puede tener mucha relación con la función específica de la NAC.

    En estudios, se comparó con otros antioxidantes poderosos, como la vitamina C, y placebos, donde demostró ser mucho más efectivo para mejorar el bienestar hepático (1).

    Por supuesto, no sólo guarda relación con su capacidad antioxidante, sino también con otras funciones antiinflamatorias que protegen al hígado.

    De hecho, en la actualidad hay estudios que aseguran que es necesaria la suplementación con NAC para disminuir la probabilidad de daño hepático y mejorar el funcionamiento de este órgano tan fundamental (2).

    En cuanto a su función médica establecida en el tratamiento de la intoxicación por paracetamol, la NAC es un tratamiento viable y muy aceptado incluso desde 1979; apenas se descubrió, se empezó a experimentar y los resultados fueron notables (3).

    Por otro lado, la introducción como tratamiento médico definitivo en este caso llegó varios años más tarde, pero su eficacia está ampliamente comprobada.

    La disminución de los radicales libres y del potencial daño hepático producto del paracetamol ya no es de temer, ya que ahora contamos con un fármaco capaz de eliminar los rastros del acetaminofén: la N-Acetil-L-Cisteína (4).

    Debemos recordar de igual modo que muchos medicamentos son metabolizados en el hígado, tanto antibióticos (como la ampicilina) como anticolinérgicos (como la fisostigmina), por lo que mantener la salud hepática es una prioridad.

     Sistema respiratorio

     

    Sobre el aparato respiratorio, sin duda, resaltan muchos efectos importantes.

    El primero, por seguro, es la capacidad mucolítica que le ofrece su estructura química, la cual le permite desnaturalizar las proteínas en el moco y disolverlo o volverlo más líquido.

      N-Acetil-L-Cisteína. Alimentos vs. Suplemento: Características claves a tener en cuenta. Contraindicaciones.

    Cualidad que puede aliviar estados tan simples como la gripe o tan complejos como la bronquitis aguda, donde el bronquio está colapsado con secreciones mucosas.

    Pero no se queda allí.

    Cuando hablamos del sistema respiratorio, las condiciones crónicas siempre tienen renombre. Algunas pueden ser la bronquitis crónica, el EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y el enfisema de pulmón.

    Estas enfermedades, las cuales son incurables a menos que se realice un trasplante de pulmón (por insuficiencia respiratoria), tienen dos estadios o fases diferentes: latente y exacerbada.

    En la primera fase, la latente, la enfermedad cobra su curso y afecta de manera importante al individuo, pero no lo limita agudamente. Sin embargo, posteriormente, las exacerbaciones obligan al individuo a requerir asistencia en un hospital, ya que rápidamente aumenta la sintomatología de cada una de estas condiciones hasta el punto de que puede comprometer la vida del paciente.

    La NAC ha demostrado ser un tratamiento útil en las exacerbaciones de las patologías pulmonares crónicas, especialmente cuando se toman dosis mayores a los 1200 mg diarios.

    Inclusive, parece que la NAC es capaz de alterar la fisiología pulmonar y aumentar la capacidad de carga y función pulmonar en los pacientes con EPOC y recuperar parte de la capacidad en la fibrosis quística (5).

     Desórdenes psiquiátricos

     

    Otro punto importante, que parece ser un objetivo directo de la acción de la N-acetilcisteína, son las enfermedades que afectan la esfera mental.

    Parece ser que este antioxidante puede modular las vías inflamatorias y la liberación de varios neurotransmisores, sustancias necesarias para el correcto funcionamiento del nuestro sistema nervioso (6).

    Una de las enfermedades más importantes en este ámbito, sin duda, es la depresión.

    La NAC parece disminuir los síntomas relacionados con esta enfermedad, así como aumentar la funcionalidad del individuo, permitiendo que se integre mucho más rápido a la sociedad y que disminuya la probabilidad de que la enfermedad continúe avanzando (7).

    Por otro lado, también tenemos a la demencia y el daño cognitivo relacionado con la edad.

    La misma capacidad antioxidante, especialmente el efecto indirecto a través del aumento de los niveles de glutatión, regula las vías de señalización celular y el estrés oxidativo, así como la respuesta inmune.

    Estos efectos promueven el estado cognitivo saludable y alivian síntomas relacionados con la degeneración progresiva que viene con la edad (8).

    Del mismo modo, parece que las fórmulas que contienen varios suplementos, además de la NAC, pueden tener diversos efectos beneficiosos en contra de algunas patologías complicadas como el Alzheimer, especialmente cuando las dosis altas de la NAC permiten que tenga una buena biodisponibilidad y se aproveche adecuadamente por el sistema nervioso central.

    También existe información de que hay resultados prometedores en varios otros sectores, como el tratamiento de la esquizofrenia, el desorden bipolar, el síndrome de excoriación, el abuso de drogas y medicamentos, entre otros.

    Sin embargo, la mayoría de estas patologías requieren varios estudios más que confirmen su efecto, pero el futuro parece pintar positivo para la NAC.

     Sistema inmune

     

    El efecto directo de la regulación de las vías inflamatorias del sistema inmune se atribuye a la capacidad antioxidante de esta molécula, a la disminución de las reacciones de estrés oxidativo y a la inhibición de los radicales libres.

    Sin embargo, existen otros beneficios que tienen relación con el sistema inmune.

    Algunas infecciones severas, como aquellas producidas por el Estafilococo aureus, suelen desarrollar una pequeña capa llamada biofilm que los protege de los antibióticos, convirtiéndolas en un hueso duro de roer.

    Parece que la NAC es un potente elemento coadyuvante que no sólo inhibe la formación de este biofilm, sino que también lo elimina.

      NAC (N-Acetil-L-Cisteína): Qué es, para qué sirve, propiedades y beneficios

    Imagina que una bacteria fuera muy sensible a un antibiótico, pero que aún así no pudieran acabar con ella por este biofilm. La única solución es el quirófano, y nadie quiere eso. Con dosis apropiadas de N-acetilcisteína podríamos evitar estos efectos y prevenir complicaciones mayores (9).

     Diabetes

     

    Hay varios puntos importantes a mencionar con una de las enfermedades crónicas no transmisibles más frecuentes del mundo.

    Sin duda, el centro de esta patología es el control de la glucosa, pero lo más importante es el daño causado por el estrés oxidativo. Expliquemos un poco mejor.

    A medida que se va acumulando la glucosa en sangre (sea porque no producimos insulina o porque no puede entrar la glucosa a los tejidos) esta va lesionando las paredes y los vasos sanguíneos, produciendo un sinfín de complicaciones como la nefropatía, retinopatía, polineuropatía y ciertas alteraciones cardiovasculares importantes.

    La NAC parece controlar muchos de los procesos inflamatorios que están relacionados con la resistencia a la insulina en la diabetes mellitus tipo 2 a través de su poderosa función como antioxidante. Además, puede modular algunas señales sobre las células diana (donde tendrá efecto la insulina para permitir el paso de la glucosa) y sobre las células beta pancreáticas (donde se sintetiza la insulina) (10).

     Sistema cardiovascular

     

    En cuanto al sistema cardiovascular tenemos mucho de qué hablar.

    No hace falta decirlo, pero cuidar nuestro corazón y los vasos sanguíneos es una de las cosas más importantes que debemos realizar en el transcurso de nuestra vida, y la NAC parece ser nuestro aliado ideal a nivel cardiovascular.

    El primer beneficio, y uno de los más importantes, es la mejora de la reperfusión posterior a los periodos isquémicos. Es decir, después de presentarse algún evento isquémico (como el infarto o los eventos cerebrovasculares) parece que la NAC puede limitar las reacciones de estrés oxidativo, y con ellas, el daño celular producto por la falta de oxígeno.

    Además, parece que la NAC también puede inhibir y suprimir la hiperactivación de los leucocitos (o glóbulos blancos) que reaccionan al daño de los tejidos. De este modo, podríamos conservar más tejido viable y permitir una recuperación más pronta y menos daño crónico (11).

    Otro punto importante es que la NAC puede tener un papel dentro de la regulación de la tensión. Parece que lo hace a través de la regulación del óxido nítrico, el vasodilatador más potente que existe en nuestro cuerpo, y la filtración glomerular, que es el marcador y uno de los controladores de la presión arterial por excelencia (12, 13).

     Embarazo

     

    Por si fuera poco, la N-Acetil-L-Cisteína también ha demostrado tener efectos positivos en el embarazo.

    Si bien no podemos afirmar que es un suplemento seguro en el embarazo, tampoco podemos suponer lo contrario. El detalle es que no hay suficientes estudios científicos para certificar la seguridad de su uso.

    Sin embargo, hay estudios que confirman su potencial durante el embarazo. Uno de ellos demostró que la NAC, al disminuir los niveles de las especies reactivas de oxígeno y suprimir el estrés oxidativo, limitaba la progresión -y aparición- de las cardiopatías congénitas.

    En las madres diabéticas, el riesgo de desarrollar una cardiopatía congénita es bastante alto. Según los científicos detrás del estudios, la NAC no sólo disminuye este riesgo, sino que lo suprime. De hecho, se está discutiendo el que se incluya como tratamiento sólido y protocolar en la diabetes pregestacional (14).

     Trastornos neurodegenerativos

     

    Cuidar la mente no sólo involucra medidas protectoras psicológicas como las que mencionamos anteriormente, sino también orgánicas. Recordemos que es nuestro cerebro, una estructura biológica, la encargada de regular nuestra conducta y el sistema nervioso en general.

    El Alzheimer es un buen ejemplo de las patologías neurodegenerativas en las que podría ayudar la NAC. En esta enfermedad, ciertos sectores de nuestro cerebro empiezan a degenerarse, lo que afecta el rendimiento cognitivo y nuestro desempeño diario.

    Es bien aceptado que la fisiopatología detrás de la progresión del Alzheimer tiene que ver con el estrés oxidativo y niveles bajos (déficit) de glutatión. Estos dos parámetros son bien controlados por la NAC, por lo que se plantea como un tratamiento coadyuvante importante (15, 16).

     Mejorando el rendimiento deportivo

     

    Del mismo modo que la N-acetilcisteína demuestra ser útil en un sinfín de patologías, también puede sernos útil para potenciar nuestra fisiología en ausencia de enfermedad. Así pues, este poderoso antioxidante ha demostrado potenciar el rendimiento deportivo y mejorar nuestra capacidad física.

    En pacientes sanos, el efecto de la NAC cambia.

      N-Acetil-L-Cisteína. Alimentos vs. Suplemento: Características claves a tener en cuenta. Contraindicaciones.

    Ya no se trata principalmente de aumentar los niveles de glutatión o controlar el estrés oxidativo, sino de otras reacciones destinadas a potenciar nuestro metabolismo cuando más lo necesitamos (17).

    Parece ser que la NAC, especialmente en deportistas de alta intensidad, puede aumentar el rendimiento metabólico, disminuyendo los niveles de ácido láctico y aumentando los niveles de glucosa disponible y el metabolismo de las grasas, incrementando así la energía y su aprovechamiento por nuestro cuerpo.

     Otros beneficios

     

    Parte de los mismos efectos positivos que logra como antioxidante le otorgan un efecto beneficioso en nuestro organismo sobre un sinfín de patologías diferentes.

    Debemos recordar que, en cualquier proceso patológico, especialmente cuando hay virus involucrados, hay una norma: el estrés oxidativo. Por tanto, si tenemos un agente poderoso que lo combata, siempre tendremos mejoría rápida.

    Una enfermedad que también se ha estudiado, en relación con la N-Acetil-L-Cisteína, es la gastritis.

    Parece ser que este antioxidante es efectivo para el tratamiento de la infección por Helicobacter pylori, la bacteria más frecuente que afecta nuestro estómago y la causante de las úlceras gástricas (90%) y duodenales (70%) (18).

    Según mencionan los autores, a medida que aumentaban la concentración de NAC en las placas de estudio, el crecimiento de la H. pylori se iba inhibiendo, hasta el punto de que no hubiese progresión de la enfermedad.

    A diferencia de los tratamientos actuales, la NAC puede prevenir la infección y el asentamiento de esta bacteria. En vez de sufrir de cefalea, pirosis, regurgitación, dolor posprandial e incluso tos, mejor consuma NAC.

    Inclusive en el área de la nefrología, parece ser que la N-acetilcisteína tiene efectos beneficiosos también.

    Los medios de contraste utilizados actualmente pueden ser bastante nefrotóxicos, una premisa bastante importante en aquellos con patologías cardiacas agudas que necesitan de coronariografía y que deben utilizar ese contraste.

    Parece ser que la NAC impide el daño renal directo y mantiene los niveles de creatinina (el principal marcador renal, especialmente en la IRC) en límites estables comparados a los originales. El uso profiláctico de este antioxidante puede tener muchos beneficios apreciables a corto plazo, en pacientes que precisen de este tipo de estudio imagenológico (19).

    Después de este análisis, queda bastante claro que la inclusión de la NAC en la nutrición diaria del ser humano actual es fundamental.

    Por medio de este elemento, cada una de las células del organismo se verán beneficiadas y preparadas para enfrentar una gran cantidad de patologías de la mejor manera posible.

    Espero que te haya servido de ayuda el post. Comparte. Gracias de antemano.

    Suscríbete a nuestro Canal, es GRATIS

    Aprende cómo mejorar tu salud a través de la nutrición y los suplementos que han demostrado, a partir de la evidencia científica y la experiencia clínica, su eficacia en las últimas décadas.

    Si te pareció interesante este post, estos también te van a gustar:

    Productos Recomendados del Marketplace

    Ir arriba