Flecha Los beneficios de la rhodiola rosea en la nutrición diaria genera un sinfín de beneficios al organismo humano, especialmente a nivel mental y metabólico.

Flecha Diversos expertos han demostrado las capacidades preventivas y curativas que proporciona esta planta a través de sus múltiples componentes activos.

La rhodiola tiene centenares de años demostrando ser un pilar en la medicina tradicional China, en la antigua medicina Europea e incluso en la de Norte América.

Los efectos positivos de esta planta guardan relación directa e indirecta con sus poderosos componentes, los cuales proporcionan numerosos beneficios para aquellas personas que quieren prevenir o manejar algún cuadro patológico que esté disminuyendo su calidad de vida.

Poco a poco, la rhodiola (Rhodiola rosea) ha pasado a considerarse un elemento nutricional capaz de ocupar un importante rol en el manejo de ciertas condiciones que afectan al sistema nervioso central y que tienen un origen en los procesos oxidativos. Sin embargo, sus propiedades beneficiosas no sólo se enfocan en unos pocos órganos y sistemas, pudiendo fácilmente extenderse a todo el organismo.

Alguno de los beneficios más importantes, en líneas generales, son:

Beneficios de la rhodiola rosea: ¿La fórmula contra el estrés?

Comprender el modo en el que nuestro cuerpo procesa y reacciona ante el estrés puede ser complicado, pero en esta sociedad que depende de un estilo de vida rápido e insano -psicológicamente hablando-, resulta bastante necesario.

Aunque los estímulos necesarios para iniciar esta reacción son normalmente externos (ambientales), la respuesta siempre es interna, siendo algunas hormonas, como el cortisol, las principales responsables. Pero lo cierto es que existen muchos mediadores que terminan siendo fundamentales para dar origen al estrés.

Una vez que recibimos el estímulo necesario, el cortisol y el resto de los mediadores empiezan a incrementar sus niveles dramáticamente, generando importantes cambios físicos que son los que dan origen a la respuesta ante el “estrés”. Algunos de ellos son el aumento en la presión arterial, la tensión muscular, la temperatura, etc.

La rhodiola y sus extractos parecen tener efectos protectores en este sistema, teniendo una interacción directa con el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, el mismo responsable de liberar el cortisol y las hormonas relacionadas.

Según reportan los estudios disponibles, la rhodiola es capaz de disminuir los niveles séricos de las hormonas liberadoras de corticotropina (que dan origen, al final, al cortisol), a través de la regulación de algunos mediadores moleculares en el hipotálamo

Además, el extracto de esta planta también ha demostrado efectos neuroprotectores.

Es bien sabido que el estrés es un factor de riesgo crucial para el desarrollo de patologías psiquiátricas como la depresión y la ansiedad. La exposición crónica al estrés incluso puede disminuir la efectividad de nuestro sistema inmune, así como aumentar los problemas relacionados con el sueño, alterar el sistema metabólico y afectar todo el aparato cardiovascular.

El estrés es un claro marcador de daño y lesión, por lo que debemos aprender a controlarlo con las medidas que tengamos disponibles y, sin duda, la rhodiola parece ser un elemento eficaz en el combate de la expresión orgánica de dicha alteración mental.

Antienvejecimiento.

Si hay algo que no perdona, es el paso de los años. Por este motivo, se han implementado muchas medidas para poder mediar y disminuir el impacto que tiene el tiempo sobre nuestro cuerpo.

Cuando decimos esto, no nos referimos únicamente a la piel y a las diferentes manifestaciones evidentes que son producto de la edad, sino a todos los cambios que, con el paso de los años, tienen lugar en nuestro organismo. Por ejemplo, los sistemas nervioso, cardiovascular y digestivo empiezan a degenerarse rápida y definitivamente dependiendo del cuidado al que nos sometamos desde un inicio.

Según afirman ciertos estudios científicos, el extracto de rhodiola disminuye el declive de la actividad física relacionada a la edad, e inclusive nuestras funciones inmunes. De hecho, el mecanismo de acción usado por esta planta tiene mucha relación con los mismos beneficios positivos que nos otorgan protección ante enfermedades tan complicadas como el Alzheimer.

Aun así, los verdaderos causales de que el efecto de la rhodiola contra el envejecimiento tenga una magnitud tan importante aún son desconocidos. Los más de 140 compuestos dentro de esta planta pudieran interaccionar entre sí para poder alcanzar un efecto beneficioso tan importante como el que afirman los científicos.

Enfermedades neurodegenerativas.

Aunque son muchas las enfermedades relacionadas con la degeneración de nuestras terminales nerviosas (relacionadas o no con la edad), el ejemplo más claro y útil es el del Alzheimer, un trastorno caracterizado por la disminución en la capacidad de retención de memoria y por interferir ampliamente con el estilo de vida del afectado.

La terapéutica de esta enfermedad recientemente ha tenido progresos increíbles que vale la pena mencionar.

Uno de los avances más importantes tiene que ver con algo llamado Protocolo de Bredesen, un tratamiento basado en la puesta en marcha de una gran cantidad de cambios en el estilo de vida, el cual parece funcionar frenando, e incluso revirtiendo, el progreso de dicha enfermedad.

Todo esto, repetimos, a partir de cambios en el modo en el que vivimos, sin la necesidad de tomar medicinas o someterse a intervenciones importantes.

  La Rhodiola para enfermedades Neurogenerativas

Esto nos alienta a seguir probando e intentando nuevas alternativas que involucren tratamientos menos invasivos, con escasos efectos adversos. Este es el caso de la rhodiola, la cual parece tener varias propiedades útiles en el combate contra este tipo de enfermedades.

La primera, basada principalmente en el efecto de la salidrosida, tiene que ver con la deposición de los péptidos beta amiloides y alteraciones neuronales importantes, ambos factores que, aunque suenen complicados, son el origen primordial de la enfermedad.

Según afirman los científicos, parece que la salidrosida puede disminuir la neurodegeneración y la pérdida de las neuronas a través de la regulación de ciertos canales nerviosos que guardan relación con la producción y la vida útil programada de estos tejidos. Además, parece que disminuye los niveles del amiloide.

Incluso, aunque menos importante y tal como sucede con la diabetes, el estrés oxidativo también pudiera estar relacionado con la fisiopatología y el origen de la enfermedad. La rhodiola, una planta llena de flavonoides y polifenoles, actuaría como un poderoso agente antioxidante, logrando disminuir la progresión de la enfermedad al controlar los procesos oxidativos.

Sin duda, debemos considerar esta planta para un fin importante en nuestra vida: la prevención de las enfermedades, especialmente aquellas de carácter degenerativo que pudiesen afectar tanto nuestro cerebro como nuestros nervios.

Un antidepresivo milenario.

Desde siempre, la depresión ha sido mal catalogada como una enfermedad “leve” y “poco preocupante” por la sociedad. Sin embargo, en la última época, las personas han tomado más conciencia sobre lo importante que es la salud mental y lo incapacitante que puede llegar a ser sufrir una patología psiquiátrica, especialmente a edades tempranas de la vida, con nuestro potencial aún por exprimir.

La depresión es un trastorno del ánimo que se caracteriza por un estado de tristeza profunda y anhedonia, o bien la incapacidad para experimentar placer o satisfacción de cualquier actividad que se realice.

El tratamiento médico actual de esta enfermedad implica un gran número de fármacos con efectos adversos muy importantes, por lo que nos vemos obligados a actuar preventivamente o, al menos, proporcionarle a nuestro organismo la ayuda necesaria para poder salir adelante y superar dicha patología.

Una de las opciones naturales y científicamente comprobadas es la rhodiola con sus diversos componentes activos. Según aseguran los estudios más recientes, la salidrosida puede tener un efecto antidepresivo importante, el cual está mediado por varios mecanismos de acción diferentes.

Se han realizado varios estudios clínicos que demuestran el efecto de la rhodiola. En uno en particular se observó que el uso del extracto de esta planta por un periodo de seis semanas disminuye significativamente los síntomas de la depresión, incluyendo el insomnio, la inestabilidad emocional y cualquier otro signo propio de la enfermedad.

Otros estudios importantes determinaron que el extracto de esta planta podría aumentar los niveles intracerebrales de serotonina, el neurotransmisor más importante cuando se habla de depresión, pudiendo hacer de la rhodiola un elemento clave en el tratamiento de esta afección mental.

Trastornos cardiovasculares.

El mayor número de muertes en el año está, hoy en día, altamente relacionado con los trastornos cardiovasculares. Estos, a su vez, están muy vinculados con las mismas reacciones que hemos estado tocando a lo largo del artículo: los procesos correspondientes al estrés oxidativo.

En pocas palabras, esto se refiere a un desequilibrio que existe entre nuestra capacidad antioxidante y los diferentes radicales libres que se generan a partir del metabolismo en condiciones normales.

Según afirman los estudios científicos, la salidrosida puede atenuar y disminuir el daño celular causado por estas moléculas dañinas. Además, muchas de las moléculas antioxidantes que producen nuestras células pueden ser potenciadas por la acción de la rhodiola.

Estudios que evalúan su capacidad han determinado una disminución significativa de los marcadores de daño celular, especialmente cardiacos, posterior a su uso (16).

En algunas patologías más complicadas, como el infarto al miocardio, parece que la rhodiola también tiene algún efecto digno de resaltar. Por ejemplo, según afirman los científicos, pudiese ser que esta planta mejore la reperfusión posterior a la lesión, en el caso del infarto.

Esto quiere decir que la probabilidad de padecer un daño permanente posterior a un evento isquémico importante es más baja cuando se consume rhodiola que en condiciones normales. Incluso, nos libraría de un gran número de complicaciones que pueden venir luego del infarto, tales como las arritmias y los trastornos en el funcionamiento de las cavidades cardiacas.

Aparte, los glucósidos de tirosol también están involucrados en proporcionar efectos positivos relacionados con la salud cardiovascular. Varios estudios científicos afirman que estos pueden disminuir la incidencia de taquicardia y fibrilación ventricular, dos de las arritmias más peligrosas que existen.

Antidiabético.

Una de las claves a considerar en la patogenia de esta enfermedad es que la acumulación de glucosa sérica crea un metabolismo inestable que da origen a lesiones graves sobre el endotelio vascular, la capa más interna que recubre nuestras arterias.

Aquí, la sangre empieza un circuito trastornado que impide que los órganos se nutran apropiadamente, lo que causa problemas isquémicos que son la base de la neuropatía, retinopatía, nefropatía y otras complicaciones cardiovasculares propias de la diabetes.

La rhodiola ha demostrado tener efectos positivos sobre esta enfermedad, al disminuir dramáticamente la glucosa en sangre -especialmente después de comer-, así como otros valores que también se encuentran alterados, tales como el colesterol y los triglicéridos (19, 20).

Por supuesto, también tiene relación con la insulina, la molécula más importante en el control de la diabetes. Según afirman los especialistas, hay una clara disminución de la resistencia a la insulina, especialmente en los músculos, los cuales son los primeros tejidos encargados de recibir la glucosa y procesarla para crear energía.

Después de este análisis, queda bastante claro que la inclusión de la rhodiola en la nutrición diaria del ser humano actual es importante, especialmente para aquellos que quieran mejorar su salud mental y metabólica.

A través de su suplementación, muchas de las células del organismo se verán beneficiadas y preparadas para enfrentar una gran cantidad de patologías de la mejor manera posible.

Espero que te haya servido de ayuda el post. Comparte. Gracias de antemano.

Únete a nuestra Comunidad.

¿Te gustó el post? Queremos compartir contigo la mejor información sobre salud natural y darte las claves para poder tomar el control de tu propia salud. Súscríbete y te enviaremos un email mensual con los artículos más destacados.
¡Claro, Me apunto!