¿Cómo controlar la enfermedad de Crohn? Esta enfermedad se basa en un problema inflamatorio, así que se utiliza mucho la proteína C reactiva y otros marcadores de inflamación.  

Un hemograma completo y la sedimentación globular nos ayudan a evaluar el sistema inmune y el proceso inflamatorio en los períodos de brote. La relación Omega 3 / Omega 6 puede proveer datos importantes y ayudarte a decidir qué hacer con tu dieta

Diagnosticar la enfermedad de Crohn no es siempre fácil. Muchos pacientes pasan años con problemas gastrointestinales antes de llegar con un médico que realice el diagnóstico. Es porque el diagnóstico suele requerir un tipo de examen muy invasivo que no se realiza de rutina. Pero, irónicamente, el dolor abdominal y la diarrea son ambos síntomas rutinarios.  

Uniendo estos dos factores, es fácil confundir la enfermedad de Crohn con otras causas usuales de dolor abdominal y diarrea. Y después de ser diagnosticado, entras en otra etapa igual de complicada. ¿Cómo sabes que estás controlándola bien?

En el caso de la diabetes, puedes evaluar cómo sigues al realizarte un examen de glucemia. En el caso de la anemia, puedes evaluarte con un hemograma completo. Pero, ¿qué hay de la enfermedad de Crohn? ¿Existe algún marcador confiable que podamos utilizar para evaluarnos y hacernos seguimiento? 

 Cómo controlar la enfermedad de Crohn: Biomarcadores

Por muchos años, se consideraba que la enfermedad de Crohn era tan desconocida que de poco servían los exámenes de laboratorio. 

Sin embargo, recientemente se han descubierto ciertos marcadores que permiten distinguir con claridad a la enfermedad de Crohn con otras patologías gastrointestinales, así como medir la progresión de la enfermedad y el estado inflamatorio intestinal.

Adicional a estos estudios, también cobran utilidad los biomarcadores que nos ayudarán a detectar las deficiencias nutricionales y las complicaciones asociadas a esta enfermedad. 

Es por ello que, si nos han diagnosticado y queremos mantenernos atentos a la progresión de la enfermedad, conviene revisar con cierta regularidad los siguientes biomarcadores:

– Proteína C Reactiva (2): Es un marcador inflamatorio muy confiable que se ha estudiado en relación con la enfermedad de Crohn y puede predecir y diagnosticar el estado de la enfermedad. Sin embargo, es un marcador poco específico y puede señalar un proceso inflamatorio en cualquier parte del organismo, por lo que se debe interpretar con cuidado.

Los valores normales de PCR es de hasta 0,3 mg/dL cuando no existe ningún tipo de inflamación sistémica. Sin embargo, podemos llegar hasta niveles de 1 mg/dL en condiciones normales, y un paciente con enfermedad de Crohn puede alcanzar hasta 5 mg/dL cuando hay un proceso inflamatorio leve.

  La importancia de la nutrición en la Enfermedad de Crohn

Durante los brotes o complicaciones, las concentraciones pueden llegar a 15 o 20 mg/dL, y entre mayor es el valor más será la probabilidad de que se presenten complicaciones, como perforación intestinal o abscesos.

– Velocidad de sedimentación globular: Se utiliza como marcador inflamatorio, aunque no es su única utilidad. Tampoco es específico para la enfermedad de Crohn, y puede mantenerse elevado durante varios días después de que el proceso inflamatorio se resuelve. Por ello es necesaria la interpretación de un profesional y su correlación con los síntomas del paciente y los valores de proteína C reactiva.

Sus valores normales son hasta 15mm/h en hombres y hasta 20mm/h en mujeres. 

Puede verse afectada por la anemia, los procesos inflamatorios, y patologías diferentes a la enfermedad de Crohn, como el cáncer y algunas otras alteraciones de la sangre. Incluso puede elevarse en situaciones fisiológicas como la menstruación o el embarazo. 

– Hemograma completo: En el hemograma completo podemos ver varios parámetros útiles para los pacientes con enfermedad de Crohn.  

Se puede observar la cuenta de células blancas y fórmula, que nos da una idea de cómo está trabajando el sistema inmune en el momento de la toma de muestra. 

Podemos ver los valores de hemoglobina, así como otros valores asociados que un médico puede interpretar para detectar la anemia, determinar el tipo de anemia y cómo solucionarla.

Con el hemograma completo, el médico es capaz de identificar infecciones asociadas, puede monitorear el efecto de los medicamentos para la enfermedad de Crohn, y podrá realizar ajustes al tratamiento de acuerdo a los hallazgos.  

– Hierro, Vitamina B12, ácido fólico: En muchos casos, será necesario realizar de forma periódica una medida de los niveles de hierro, vitamina B12 y ácido fólico para detectar deficiencias y dirigir la terapia dietética.

No siempre es necesario pues en la mayoría de los casos basta con observar el hemograma completo y comparar los valores de hemoglobina con el volumen corpuscular medio (para detectar deficiencias de vitamina B12), o la hemoglobina corpuscular media (para detectar déficit de hierro).

– Test Omega 3 y 6: Muchos pacientes con enfermedad de Crohn sufren de valores muy bajos de Omega 3. Sea por una dieta insuficiente o una absorción reducida, una reducción en su concentración puede causar un estado inflamatorio que agrava los síntomas de la enfermedad de Crohn o puede causar una reactivación de la enfermedad.

Es por ello útil realizar una medición de los niveles de Omega 3 y Omega 6 a través de un examen confiable para determinar si necesitas aumentar este nutriente en tu dieta. A diferencia de los ácidos grasos Omega 3, los Omega 6 tienen mayor potencial inflamatorio, y es utilizado por las células inmunes para crear citoquinas más activas. 

Mantenerte atento a la relación entre Omega 3 y Omega 6 y el ratio AA/EPA te ayudará a controlar la inflamación sistémica.

Con estas herramientas, tanto tú como tu médico estaréis al día con la enfermedad de Crohn y podrán tomar buenas decisiones. No es una enfermedad convencional y no son biomarcadores convencionales, pero funcionan bastante bien para predecir el curso de la enfermedad, evaluar qué tan bien la estás llevando, y sugerir cambios que puedan mejorar aún más tu control.

Ante todo, siempre confía en tu médico y sigue sus recomendaciones. Poco a poco y con algo de paciencia irás logrando ese control sintomático que te devolverá la calidad de vida y te ayudará a seguir adelante. En ese sentido, la enfermedad de Crohn sí tiene aspectos en común con otras enfermedades: se puede controlar si llevas a cabo tu tratamiento y tomas en serio lo que dice tu médico.

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