Probióticos en Alimentos vs Suplemento: Características claves a tener en cuenta y Contraindicaciones

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probioticos alimentos vs suplementos

Si bien los alimentos ricos en probióticos son necesarios, incluir su suplementación es fundamental para el bienestar humano.

Organizaciones relacionadas a la salud determinan las características que los productos a base de probióticos deben seguir para poder proporcionar los mejores resultados.

Esta suplementación exógena debe tomarse siguiendo ciertas pautas previamente estudiadas para obtener lo mejor de ella.

Tabla de Contenido
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     ¿Qué alimentos contienen probióticos?

     

    El uso regular de los probióticos está cobrando una alta importancia tanto en la nutrición del ser humano como en la práctica clínica diaria. Sin embargo, el consumo de estos elementos activos no debe considerarse un reemplazo de una dieta sana y equilibrada.

    Ahora bien, si además de consumir un suplemento a base de probióticos se quiere aumentar su ingesta a través de la alimentación diaria, hay algunos productos que podrían considerarse para cumplir este objetivo

    Entre estos, se incluyen (3, 4):

    • Productos lácteos fermentados como yogur, kéfir, bebidas lácteas y quesos.
    • Verduras como el kimchi y la col fermentada (chucrut).
    • Aceitunas, pepinillos y otros alimentos encurtidos.
    • Productos fermentados de soja como miso, natto, queso de tofu y tempeh.
    • Bebidas y salsas como el té de kombucha, el kvass y el tamari.
    • Chocolate negro.
    • Pan de masa madre.
    • Microalgas como la espirulina, chorella o la kombu.

     Ventajas del uso del suplemento vs alimento

     

    Si bien el hecho de mantener una alimentación apropiada con las correctas cantidades de micro y macronutrientes es lo más indicado para conservar un estado de salud cercano al óptimo, muchas veces, es necesario obtener una ayuda extra a través de la suplementación.

    Como se ha mencionado en otros apartados y comprobado a través de diversos estudios científicos, el uso de la suplementación exógena puede hacer milagros en la salud del individuo. Y el caso de los probióticos no es una excepción a este hecho.

    Sí, los probióticos que se pueden consumir a través de los alimentos mencionados anteriormente son naturales, seguros y proporcionan numerosos beneficios a quien los consume. Sin embargo, para poder obtener muchos más beneficios para tanto prevenir como tratar ciertas patologías, es casi obligatorio el uso de suplementación a base de probióticos.

    Y es que mediante su uso, el individuo puede ayudar no sólo a su intestino sino a muchos otros órganos y sistemas de su cuerpo, introduciendo una población de organismos cuya seguridad y efectividad en brindar diferentes beneficios para la salud han sido comprobadas por organizaciones y asociaciones repletas de científicos y expertos.

    Además, aparte de introducir una beneficiosa cantidad de microorganismos muy superior a la que pudiera ser posiblemente administrada a través de la alimentación, el uso de probióticos en forma de suplementación también puede permitir, en algunas ocasiones, elegir el tipo de población microbiana a consumir para poder tratar específicamente la condición médica elegida.

    Por esto y mucho más es que es preferiblemente recomendable consumir los probióticos a través de la suplementación exógena que dejándole la labor únicamente a unas pocas opciones alimenticias.

     ¿Cómo se toman los probióticos?

     

    Los beneficios proporcionados por los probióticos solamente podrán existir si se siguen ciertas recomendaciones dadas por los expertos. Algunas de estas, incluyen:

    • Antes que nada, el producto a base de probióticos debe mantenerse en un lugar fresco, seco, lejos de fuentes de calor o cambios de temperatura importantes. Algunos probióticos deben conservarse en temperaturas más frías mientras que otros son capaces de soportar temperaturas ambiente de hasta 25°C. De todas formas, es recomendable colocar el suplemento en el frigorífico a unos 4°C.
    • A diferencia de otros suplementos en que deben ser consumidos con el estómago vacío, los probióticos deben tomarse justo antes o durante las comidas y no en ayuno. Esto se debe a que como estos microorganismos son seres vivos y necesitan alimento para sobrevivir, es necesario introducirlos en el organismo junto a las comidas, preferiblemente con algo de contenido graso, para que empiecen a multiplicarse y actuar en beneficio del huésped. Aparte, esta combinación les ofrece otro cierto grado de protección en contra del ácido clorhídrico producido por el estómago.
    • Evitar su mezcla con alimentos o bebidas calientes o de contenido ácido ya que pueden inactivar los microorganismos vivos, reduciendo su efectividad dentro del tracto gastrointestinal. De igual forma, si se están tomando antibióticos, preferiblemente separar las tomas al menos 2 o 3 horas para no correr el riesgo de que el fármaco actúe directamente sobre la población microbiana.

     Consideraciones a la hora de comprar un probiótico

     

    En el mercado actual de los suplementos a base de probióticos se encuentra una gran variedad en opciones, algunas mejores que otras en cuanto a calidad, cantidad, precio, entre otros factores. Por esta razón, es muy importante saber qué producto comprar para obtener los mejores resultados y mejorar nuestra salud con cada día que pasa.

    Entonces, ¿qué factores habría que considerar si se quiere comprar un probiótico suplementado?

    > Alto contenido de Unidades Formadoras de Colonias (UFC)

     

    La dosis de probióticos necesaria varía mucho dependiendo de la cepa, el producto y las indicaciones. Si bien muchos productos de venta libre aportan entre 1-10 mil millones de UFC/dosis, algunos productos han demostrado ser eficaces a niveles más bajos, mientras que otros requieren bastante más.

    No es posible establecer una dosis general necesaria de probióticos. En cambio, lo que es importante es definir la dosis terapéutica, es decir, la dosis con la que se alcanzan los efectos beneficiosos para la salud, tanto en la prevención como en el tratamiento de los diferentes procesos patológicos. Claramente, estos beneficios han de basarse en estudios realizados en humanos.

    Dado que los probióticos están vivos, pueden ir muriéndose durante el almacenamiento del producto. Las empresas responsables que los elaboran ponen un excedente, para que al final de la vida útil del producto no caigan por debajo de la potencia declarada en la etiqueta. Por esta razón, es común observar cantidades superiores a las necesarias en estas etiquetas. No es cuestión de excederse, es cuestión de asegurar la efectividad del producto (2, 4).

    > Diversidad de cepas

     

    Preferiblemente, se debería comprar un producto a base de probióticos cuyo contenido no se limite a unas pocas cepas microbianas, sino que tenga diversidad para que sus efectos abarquen distintos beneficios para la salud de quien lo consume. Dicho esto, estas cepas también deben ser identificadas por métodos que incluyan técnicas moleculares aceptadas internacionalmente para poder establecer el fenotipo y genotipo, género y especie de cada una de ellas.

    > Prebióticos en la fórmula

     

    Elegir probióticos que estén acompañados de prebióticos, es decir, simbióticos, es una decisión necesaria si se desea comprar un producto que sea capaz de mantener a los microorganismos vivos durante el proceso de almacenamiento, conservando así su efectividad hasta el día en que deban ser consumidos.

    > Seguridad

     

    Si bien los probióticos utilizados en la mayoría de los suplementos son seguros para uso humano, es necesario tener cuidado cuando se administran en ciertos pacientes con condiciones médicas severas. Debido a lo antes expuesto, la FAO y la OMS recomiendan que las cepas probióticas incluyan una serie de pruebas como patrones de resistencia a los antibióticos, actividad metabólica, producción de toxinas, actividad hemolítica y efectos adversos en el consumidor (5).

    > Forma de administración

     

    Los probióticos vienen en forma de comprimidos, cápsulas, gomitas, sobres con polvo o en forma líquida. Dicho esto, la mejor forma de tomarlos dependerá de lo que te recomiende el médico y de tus preferencias. Pero también hay que tomar en cuenta que algunas de estas opciones, como las cápsulas, contienen algunos mecanismos protectores en contra de los ácidos gástricos, conservando así la estabilidad de los probióticos por más tiempo. Así que, elegir la mejor forma de administración también es importante.

    > Especificaciones

     

    Los suplementos basados en probióticos deben mostrar en la etiqueta o documentación las características más destacadas del producto, tales como la información de las cepas, concentración del microorganismo, las condiciones de almacenamiento, los efectos beneficiosos específicos y posibles efectos adversos (5).

     Contraindicaciones y posibles efectos secundarios

     

    La mayoría de los probióticos en uso hoy en día provienen de alimentos fermentados o de los microbios que colonizan a un ser humano sano, habiendo sido utilizados en productos durante décadas.

    Pero, si bien numerosas investigaciones científicas han demostrado que el perfil de seguridad de estos probióticos es muy alto y que su administración no suele producir efectos adversos en la persona que los toma, es necesario mencionar algunos factores a tomar en cuenta para evitar complicaciones prevenibles.

    Los probióticos son microorganismos viables, y por lo tanto, la posibilidad de que estos puedan infectar al huésped y producir un cuadro patológico es real. Sin embargo, los estudios se realizan para demostrar la inocuidad de cada cepa y conocer su mejor uso para tratar condiciones médicas específicas, causando así la menor cantidad de efectos adversos posible.

    Dicho esto, es necesario tener cuidado cuando estos elementos vivos se administran en pacientes con enfermedades de base graves, severamente debilitados, inmunodeprimidos, que padezcan de una patología gastrointestinal severa o que estén en cuidados intensivos, ya que todas estas condiciones podrían hacer que los microorganismos que ingresan dentro del huésped se conviertan en patógenos oportunistas, afectando aún más su delicado estado de salud.

    A nivel general, la balanza de beneficios frente a los riesgos parece inclinada hacia los primeros, existiendo un riesgo bajo de infección debido al consumo de probióticos en comparación con el de las cepas comensales.

    No obstante, se aconseja tener precaución en su empleo, en especial en los casos anteriormente descritos, restringiendo su uso a las cepas e indicaciones con eficacia comprobada, siguiendo también las recomendaciones del médico tratante (2, 3, 5, 6).

    Espero que te sirva de ayuda toda esta información. Comparte para que llegue a muchas más personas. 

      Beneficios de los Probióticos para la salud del ser humano

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