Probióticos: Qué son, para qué sirven, características

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram
que son probioticos usos y caracteristicas

Dentro y fuera del cuerpo humano viven millones de microorganismos que, si bien muchos son patógenos, una gran mayoría de estos ayuda a protegerlo, mejorando su funcionamiento.

Los probióticos, siendo microorganismos beneficiosos, llegan a formar parte de aquellos que hacen del organismo humano uno mejor en diversos aspectos.

La gran mayoría de la población humana sigue su vida sin prestar atención a las señales que da su organismo, llegando a tal punto en que cuando estos se dan cuenta de que algo malo está pasando, ya es tarde para actuar y evitar patologías serias.

Otro grupo de gente, un poco más consciente acerca de su salud, está más atento a los signos que su cuerpo proporciona, haciendo lo posible por conservar un estado físico y mental óptimo a través de consultas médicas regulares, rutinas apropiadas de actividad física, dietas acordes y otras múltiples técnicas de prevención.

Sin embargo, si bien todos estos factores son necesarios para mantener un buen estado de salud por el período de tiempo más largo posible, son pocas las personas que verdaderamente van a fondo y se interesan por lo que pasa, o mejor dicho, vive en el interior de su cuerpo.

Estoy hablando de todos aquellos microorganismos, bacterias principalmente, que viven en el interior del organismo humano, especialmente en los intestinos, y que hacen vida para que numerosas funciones fisiológicas se den de la mejor manera posible. Estos agentes tienen un nivel de simbiosis tal con nosotros que la vida como la conocemos no sería posible sin ellos.

Por este motivo, es fundamental el consumo de probióticos, alimentos y suplementos a base de cepas de estos mismos microorganismos.

Tabla de Contenido
    Add a header to begin generating the table of contents

     ¿Qué son los probióticos?

    Si bien la definición inicial de los probióticos propuesta en 1965 se refería a sustancias secretadas por los microorganismos que estimulan el crecimiento de otros (lo contrario a los antibióticos), actualmente el término probiótico hace referencia a un preparado o a un producto que contiene cepas de microorganismos viables en cantidad suficiente como para alterar la microflora en algún compartimiento del huésped (por implantación o colonización) y que produce efectos beneficiosos en dicho huésped (1).

    Sin embargo, la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO, por sus siglas en inglés), así como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), definen los probióticos como: “microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren beneficios para la salud al huésped” (2).

     Características de los probióticos

    Para que un microorganismo pueda ser calificado como probiótico, este debe cumplir una serie de requisitos, entre los que cabe destacar (3, 4):

    • Estar correctamente identificado a nivel de género, especie y cepa, mediante métodos fenotípicos (aspecto estructural) y genotípicos (información genética), dado que los efectos beneficiosos demostrados en una cepa concreta no son extrapolables y atribuibles a otra cepa de la misma especie. Aparte, la cepa debe ser depositada en colecciones reconocidas internacionalmente.
    • Carecer de factores de virulencia, no causar reacciones inmunes dañinas, no ser portador de resistencias a antibióticos y/o carecer de la capacidad de producir metabolitos indeseables para el hospedador, requisitos que reducen de forma muy importante los candidatos a ejercer este papel.
    • Tener procedencia humana, aunque también se han usado probióticos de origen no humano y seguridad demostrada.
    • En la práctica médica, los probióticos acreditados como tales deben proceder de cepas reconocidas como organismos GRAS (Generally Recognized As Safe) y QPS (Qualified Presumption of Safety) por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés).
    • Más allá de los beneficios inherentes a la nutrición básica, los efectos beneficiosos en la salud del huésped y la seguridad del microorganismo que los produce deben ser demostrados científicamente tanto con pruebas en animales como en humanos.
    • Mostrar tolerancia a las condiciones del entorno donde ejercen su acción y mantenerse viables y funcionalmente activos en el tracto gastrointestinal. Para ello deben ser resistentes a la destrucción por las secreciones gástricas y de la bilis, y deben poseer la capacidad de adherirse al epitelio intestinal, así como la de colonizar el tracto gastrointestinal, aunque sea por cortos periodos de tiempo. Además, deberá tener la capacidad para adherirse a la superficie de la mucosa y prevenir la colonización y adhesión de patógenos.
    • Estar en una cantidad suficiente para poder ejercer el efecto deseado. Esta cantidad suele ser muy elevada, del orden de cien a mil millones de Unidades Formadoras de Colonias (UFC) por dosis.
    • Los microorganismos incorporados deben ser viables en los productos a los que se incorporan. Deben ser resistentes a las condiciones de procesado, conservación y mantener su viabilidad en cantidad suficiente durante la vida útil del producto en el que se administran.

     Tipos de probióticos (cepas)

    Si bien cualquier componente de la población microbiana intestinal podría ser candidato a convertirse en probiótico, los más utilizados, reconocidos como organismos GRAS y QPS tanto por la FDA como por la EFSA, pertenecen a los dos géneros Lactobacillus y Bifidobacterium. De igual modo, para este fin se han utilizado también otras bacterias y levaduras pertenecientes a otros géneros (2, 4, 5).

    A continuación, se muestra una lista de los agentes más utilizados como probióticos en la práctica clínica:

    Principales probióticos de cepa única empleados.
    • Saccharomyces boulardii
    • Lactobacillus rhamnosus GG
    • Bifidobacterium bifidum
    • Lactobacillus plantarum 299
    • Lactobacillus sporogens
    • Enterococcus SF68
    • Bifidobacterium lactis BB12 (L)
    • Bifidobacterium animalis
    • Lactobacillus reuteri
    • Lactobacillus gasseri
    • Lactobacillus brevis
    • Lactobacillus crispatus
    • Lactobacillus casei (L)
    • Bifidobacterium longum BB 536 (L)
    • Lactobacillus acidophilus LA1
    • Lactobacillus fermentum
    • Escherichia coli Nissle 1917 (serotipo 06:K5:H1)
    • Lactobacillus helveticus
    • Lactobacillus paracasei
    Principales probióticos de varias cepas empleados.
    • Lactobacillus acidophilus y L. bulgaricus
    • Lactobacillus acidophilus y Bifidobacterium lactis
    • Lactobacillus acidophilus y Bifidobacterium infantis
    • Bifidobacterium longum BB 536 + L. acidophilus NCFB 1748 (L)
    • Bifidobacterium lactis Bb12 (BB12) y Lactobacillus rhamnosus GG
    • Bifidobacterium bifidum + Streptococcus thermophilus
    • Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus (L)
    • Lactobacillus acidophilus + L. bulgaricus + Streptococcus thermophilus (L)
    • VSL#3: 4 cepas de lactobacilos (Lactobacillus acidophilusLactobacillus caseiLactobacillus delbrueckii subespecie bulgaricus y Lactobacillus plantarum), 3 cepas de bifidobacterias (Bifidobacterium longumBifidobacterium infantisBifidobacterium breve) y Streptococcus salivarius subespecie thermophilus
    • TREVIS: Streptococcus acidophilus LA5, Bifidobacterium lactis BP12, Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus
    • Ecologic 641:4 lactobacilos (Lactobacillus acidophilusLactobacillus caseiLactobacillus salivarius y Lactococcus lactis) y 2 bifidobacterias (Bifidobacterium bifidum y Bifidobacterium lactis)
    • Ergyphilus: 1010 Lactobacillus rhamnosus GG, Lactobacillus caseiLactobacillus acidophilus y Bifidobacterium bifidus
    • Jinshuangqi: Bifidobacterium longum > 10 UFC, Lactobacillus bulgaricus > 10 UFC y Streptococcus thermophilus > 10 UFC 

     Prebióticos, simbióticos y postbióticos

    Aparte los probióticos, existen otros elementos naturales los cuales se relacionan con su funcionamiento, siendo indispensables para el correcto desenvolvimiento de todas aquellas actividades fisiológicas que se desarrollan tanto en el tejido gastrointestinal como en otras regiones del cuerpo humano.

    Entre estos elementos se encuentran los prebióticos, ingredientes de los alimentos no digeribles que son capaces de producir efectos beneficiosos sobre el huésped, estimulando selectivamente el crecimiento y/o actividad de un tipo o de un número limitado de microbios beneficiosos nativos (1, 2, 5).

    Según la WGO, estos agentes son definidos como “sustancias de la dieta (fundamentalmente polisacáridos no amiláceos y oligosacáridos no digeribles por enzimas humanas) que nutren a grupos seleccionados de microorganismos que habitan en el intestino favoreciendo el crecimiento de bacterias beneficiosas sobre las nocivas.”

      Prebióticos. ¿Qué son y por qué son tan importantes?

    Estos efectos prebióticos se relacionan principalmente con la estimulación de la producción de ácidos grasos de cadena corta que reducen la población de microorganismos patógenos y estimulan selectivamente la población de bacterias probióticas al disminuir el pH intestinal (4).

    Entre los prebióticos más comúnmente conocidos se encuentran:

    • Fruto-oligosacáridos (FOS).
    • Galacto-oligosacáridos (GOS).
    • Inulina.
    • Trans-galacto-oligosacáridos (TOS).
    • Lactulosa.
    • Fibra de avena.
    • Cebada germinada (rico en hemicelulosa).
    • Goma guar hidrolizada.
    • Almidón resistente.
    • Pectina.
    • Oligosacáridos de la leche materna.
    • Plantago ovata.
    • Betaglucano.

    Otro término relacionado es el de los simbióticos, el cual se refiere a aquellos productos que contienen tanto probióticos como prebióticos. En sentido estricto, este concepto debería ser reservado a productos en los que el componente prebiótico selectivamente favorece al componente probiótico (1, 2, 5).

    Utilizando la correlación entre la actividad de los microorganismos y la metabolización de los prebióticos por parte de éstos, se favorece el desarrollo/actividad de los componentes probióticos, potenciando así sus propiedades saludables y generando un efecto sinérgico.

    Esto implica que, un producto solo puede ser denominado simbiótico si ha demostrado inducir un efecto beneficioso superior al que se obtiene con la suma de los generados separadamente por sus integrantes. Además, se espera que esta mejora se acompañe de un aumento cuantitativo de los componentes probióticos o de las actividades saludables.

    Por estas razones, los simbióticos son la mejor estrategia para la integración del probiótico en el ecosistema, ya que aumentan la vida útil del producto y, por otra parte, proporcionan un sustrato específico para la población bacteriana nativa (4).

    Por otro lado, los postbióticos incluyen cualquier sustancia liberada por la actividad metabólica de la microbiota o producida a través de ella, ejerciendo un efecto beneficioso sobre el huésped, directa o indirectamente (6, 7).

    Estos pueden incluir muchos constituyentes diferentes, tales como metabolitos, ácidos grasos de cadena corta (AGCC), fracciones celulares microbianas, proteínas funcionales, polisacáridos extracelulares, lisados celulares, ácido teicoico, muropéptidos derivados de peptidoglicanos y estructuras de tipo pili.

    Como los postbióticos no son microorganismos vivos, los riesgos asociados a su ingestión se reducen al mínimo. En cambio, se ha señalado que sus beneficios para el organismo humano son muchos, pudiendo también beneficiar a las mismas cepas de microorganismos que los producen.

    Espero que te haya gustado el post, sé que es algo denso pero es necesario para entender todo lo que rodea a los probióticos. Comparte.

    Suscríbete a nuestro Canal, es GRATIS

    Aprende cómo mejorar tu salud a través de la nutrición y los suplementos que han demostrado, a partir de la evidencia científica y la experiencia clínica, su eficacia en las últimas décadas.

    Si te pareció interesante este post, estos también te van a gustar:

    Productos Recomendados del Marketplace

    Ir arriba