Es una enfermedad inflamatoria intestinal que tiene un componente genético y causa principalmente dolor abdominal y diarrea, aunque pueden haber muchos otros síntomas.

Dependiendo de los síntomas, puede ser enfermedad de Crohn estenosante, perforante, o no estenosante ni perforante.

Comer es una de las actividades más satisfactorias que existen. Es una actividad ligada a las emociones, y está comprobado que el sistema gastrointestinal tiene una comunicación estrecha con el cerebro y sus funciones. 

Es por eso que los cólicos y demás síntomas gastrointestinales también causan una fuerte respuesta emocional. En alguna etapa de nuestra vida, todos llegamos a experimentar síntomas gastrointestinales. 

Sin embargo, quienes padecen de enfermedades inflamatorias intestinales continuamente enfrentan problemas como la diarrea, los cólicos, e incluso la pérdida de peso. 

¿Qué son las enfermedades inflamatorias intestinales? ¿En qué consiste la enfermedad de Crohn y cómo se puede prevenir y tratar de forma natural?

 Qué es la enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn entra dentro de la categoría de enfermedades inflamatorias intestinales. Aunque es más común en el intestino delgado, la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tracto digestivo, incluyendo también la boca, el esófago y el ano.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn están principalmente asociados a molestias gastrointestinales, pero también pueden aparecer otras manifestaciones, como la fiebre o lesiones cutáneas.

Estos síntomas generalmente no son continuos. Al contrario, la mayoría de los pacientes experimentan períodos de remisión en los cuales no presentan ninguna manifestación hasta que la enfermedad vuelve a aparecer (1).

Se ha demostrado que las enfermedades inflamatorias intestinales, entre ellas la enfermedad de Crohn, aumentan año tras año su incidencia en la población española. 

  La enfermedad de Crohn. ¿Por qué ocurre y cómo se previene?

Aunque ese aumento de casos puede responder a mejores métodos diagnósticos, también contribuye la mala alimentación y otros factores ambientales que podemos modificar (2).

No hay restricción de edad, pero la mayoría de los pacientes con enfermedad de Crohn son adultos jóvenes, y no distingue entre sexo masculino y femenino. Sin embargo, se ha demostrado un componente genético ya que es más prevalente en algunas familias que en otras. 

Por lo tanto, es más probable que padezcas de esta enfermedad si otra persona en tu familia la padece.

 Síntomas de la enfermedad de Crohn 

La enfermedad de Crohn puede causar síntomas leves o muy severos y puede afectar cualquier parte del tracto gastrointestinal, con preferencia en la porción terminal del íleon (intestino delgado).

Generalmente, los pacientes experimentan dolor abdominal tipo cólico, diarrea, sensación de indigestión e hinchazón, y pérdida de peso. Algunos pacientes pueden mantenerse sin ningún síntoma visible por un período muy largo, mientras que otros pueden tener síntomas poco comunes como dolor anal y artritis.

Los más comunes son:

  • Dolor abdominal tipo cólico: Como resultado del proceso inflamatorio, el tránsito intestinal normal se ve afectado por las citoquinas inflamatorias y otras sustancias que causan espasmo intestinal. 
  • Diarrea: Las úlceras y el proceso inflamatorio secretan pus, sangre y otras sustancias hacia los intestinos, alterando el equilibrio entre soluto y solvente y arrastrando consigo agua que no se vuelve a absorber en el colon.
  • Pérdida de peso: Los problemas de absorción intestinal, la diarrea, el sangrado gastrointestinal y otros factores contribuyen a que los pacientes pierdan peso de forma considerable y sin siquiera planearlo.
  • Fiebre: La fiebre es parte de la respuesta metabólica inflamatoria, que en la enfermedad de Crohn se encuentra exagerada. Las citoquinas y sustancias inflamatorias llegan al cerebro y cambian el termostato natural del cuerpo, causando fiebre.
  • Lesiones cutáneas: A la fecha, aún se desconoce el mecanismo por el que aparecen las lesiones cutáneas. Es posible que sean causadas por la producción de marcadores inflamatorios por parte de las células inmunes, pero en algunos casos también ocurre como consecuencia del tratamiento médico (5).
  • Abscesos y fístulas: Cuando las úlceras perforan la pared del intestino, el cuerpo se defiende de una infección cubriendo la perforación con grasa y tejido. En el proceso, se forman fístulas (comunicaciones entre vísceras) o abscesos (colecciones cerradas de pus y sustancias inflamatorias).
  • Úlceras bucales: Las mismas úlceras que aparecen en los intestinos pueden aparecer de igual manera en la boca. Son causadas por el proceso inflamatorio sostenido por mucho tiempo y suelen sangrar de forma continua.
  • Fatiga: La pérdida continua de sangre por hemorragias gastrointestinales puede causar problemas de nutrición y anemia, las cuales contribuyen a la fatiga crónica y la sensación de debilidad muscular.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden variar mucho de un paciente a otro. Es por eso que se agrupa la enfermedad en varios tipos. 

En muchos casos, los pacientes pueden llegar a tener complicaciones como la perforación o estenosis de una sección del intestino delgado. En otros casos, la enfermedad se limita al componente inflamatorio.

Es por eso que se divide la enfermedad de Crohn en:

– No estenosante ni perforante: Cuando la enfermedad se limita a la inflamación. Pueden existir úlceras en todo el recorrido del tracto gastrointestinal. Es común el sangrado o la secreción de moco y pus, por lo que los pacientes generalmente sufren de diarrea y anemia con pérdida de peso.

– Estenosante: Cuando la cicatrización de las úlceras y el proceso inflamatorio se hace exagerada, comienza un proceso llamado fibrosis. Como consecuencia, el tejido se hace menos flexible, se endurece y es más difícil el tránsito intestinal. En algunos casos puede llegar a haber obstrucción intestinal entre otras complicaciones.

– Perforante: Cuando las úlceras se hacen profundas, penetran a las capas profundas del intestino y destruyen por completo la pared. En muchos casos, el mecanismo de defensa del cuerpo es rodear el defecto con tejido nuevo y grasa, por lo que se crean fístulas y abscesos. En otros casos, la perforación pone en comunicación el contenido intestinal con la cavidad abdominal, causando una infección letal llamada peritonitis.

Dependiendo del tipo de enfermedad, se le da un seguimiento, un tratamiento, y una serie de recomendaciones distintas al paciente. Es muy importante que acudas a las citas con tu médico, sobre todo durante los primeros meses y hasta lograr un control sintomático de la enfermedad. Sigue las recomendaciones y poco a poco verás que los síntomas comenzarán a ceder.

Aunque la enfermedad de Crohn no se cura del todo y puedes tener recaídas, es posible lograr un control y mejorar de forma significativa tu estilo de vida. Sin embargo, requerirá de mucha disciplina y estar dispuesto a cambiar todo aquello que contribuye a la enfermedad. Al hacerlo, podrás tener una vida normal, con algunos síntomas ocasionales que no alterarán tu bienestar en general ni tu dinámica familiar.

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